La tasa de inflación anual vasca supera en dos décimas a la estatal y a la de Gipuzkoa. El cierre del IPC de 2009 en positivo se debe fundamentalmente al encarecimiento del precio del petróleo
Al final, la tasa de inflación de 2009 resultó ser positiva a pesar de ‘coquetear’ durante buena parte del año con el fantasma de una posible y temida deflación, al presentar cifras negativas consecutivas de caída de precios desde marzo a octubre, inclusive. Por lo que respecta al País Vasco, los precios de consumo cerraron el pasado ejercicio con una subida del 1%, dos décimas más que la inflación alcanzada en el conjunto del Estado, que fue del 0,8%, y que le sitúan entre las comunidades autónomas más inflacionistas tras Ceuta, Melilla y Cataluña, y a la par que Cantabria.
Una u otra referencia, la vasca o la estatal, son las que se utilizan habitualmente en la negociación de los convenios colectivos y en las revisiones salariales, tanto de los trabajadores guipuzcoanos como del resto de Euskadi. En Gipuzkoa, el IPC anual es similar al estatal.
El 1% de inflación del País Vasco y el 0,8% del total español constituyen un mínimo histórico de cierre de ejercicio desde 1962, primer año del que se tienen datos estadísticos. Venimos de un 4,2% en ambos casos en 2007 y de un 1,9% para Euskadi y un 1,4% para España en 2008. Tras el año que llevamos por culpa de la crisis económica mundial, las razones de dicho cierre en positivo en 2009 se deben fundamentalmente a la evolución al alza del precio del crudo con respecto a iguales meses de 2008, que encarecieron los gastos de transporte -por los combustibles- y de vivienda -por el alza del gasóleo de calefacción-. Como muestra, baste recordar que el precio medio del barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, era en diciembre pasado de 75 dólares, muy superior a los 43 que costaba en el último mes de 2008.
Bebidas y transporte
Según los datos hechos públicos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en la valoración global del año los productos y servicios más inflacionistas en el País Vasco fueron, con mucho, las bebidas alcohólicas y el tabaco, con una subida nada menos que del 12,1%, y el transporte, con el 3,8%. Le siguen, por este orden, la enseñanza con el 2,2% de aumento; hoteles, cafés y restaurantes y otros bienes y servicios con el 1,8%; menaje con el 1% y vivienda con el 0,6%. Por el contrario, cayeron los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas (-1,3%); medicina y ocio y cultura (-0,7%); vestido y calzado (-0,5%), y comunicaciones (-0,3%).
Por territorios, el de inflación más elevada es Vizcaya con una tasa anual del 1,2%, mientras que Álava cerró 2009 con el 0,8%, al igual que Gipuzkoa. En nuestro territorio, el comportamiento de los precios de los diferentes productos fue similar a la media vasca, con las bebidas alcohólicas y el tabaco como los más inflacionistas, con una subida del 10,7%, seguido del transporte, también con el 3,8%. Y en el extremo opuesto, las mayores caídas correspondieron a alimentos y bebidas no alcohólicas con el 1,6%, ocio y cultura con el 0,9%, y vestido y calzado con el 0,8%.
Por lo que respecta a diciembre, los precios bajaron una décima en el País Vasco y se mantuvieron estables en el conjunto de España. Entre los territorios vascos, el comportamiento fue totalmente dispar, pues mientras que en Gipuzkoa retrocedieron dos décimas, en Álava lo hicieron sólo en una décima y en Vizcaya no variaron.
Por grupos de productos y servicios, el sector más inflacionista en diciembre en Euskadi fue ocio y cultura (1,2%), mientras que los precios cayeron en vestido y calzado por efecto de las llamadas campañas de promoción y de las rebajas navideñas (-2,6%). En Gipuzkoa, también ocio y cultura encabezan el ranking con una subida en esta ocasión del 1%, seguido del menaje con el 0,5%. Y los que más descendieron fueron igualmente los precios de vestido y calzado (-3,4%).
Debilidad del consumo
En el Estado, la tasa de inflación sufrió a lo largo de 2009 vaivenes al alza y a la baja, arrastrada por la evolución del precio del petróleo. Entre marzo y octubre registró continuos valores negativos a causa del escalón estadístico que provocaba la comparación de los precios con los mismos meses de 2008, cuando el crudo estuvo en máximos. Pero en el último trimestre, sobre todo en noviembre y diciembre, ese desfase operó en sentido contrario: el cotejo de los precios al alza del crudo con los de doce meses atrás, cuando sufrieron una brusca contracción, hizo repuntar la tasa anual. En 2009, además, la debilidad del consumo disuadió a productores y comerciantes de encarecer los productos.
Los componentes energéticos, precisamente, explican la parte sustancial del último avance de cinco décimas en términos interanuales. Los grupos que más influyeron en ese aumento fueron el transporte y la vivienda. El transporte registró una tasa anual tres puntos superior a la de noviembre y alcanzó el 3,9%, debido sobre todo a que la bajada del precio de los carburantes fue menor que la registrada en diciembre de 2008. La vivienda, por su parte, escaló cinco décimas, hasta el 0,8%, por la subida del gasóleo para calefacción, frente a la bajada de doce meses atrás.
Entre las variaciones mensuales, el grupo que más se encareció, un 1,4%, fue el de ocio y cultura, debido principalmente a la subida de los precios en el sector de los viajes organizados, que alcanzó el 8,6%. En lo que respecta a la alimentación, subieron el pescado fresco y los lácteos, un 2,9% y un 4,1%, respectivamente. Los descensos más significativos fueron para el vestido y el calzado, que se abarataron un 1,2% por las ofertas navideñas y las bajadas previas a las rebajas de invierno, y para el transporte, que se abarató un 0,5% por la bajada de los precios de los carburantes (1%) y de los automóviles (0,4%).
fuente/diariovasco.com/